Historia

Somos el Club Atlético El Linqueño, el club azul y blanco de la ciudad de Lincoln. Nacimos en 1915 y desde entonces llevamos más de un siglo representando a nuestro pueblo en la Liga Amateur de Deportes de Lincoln, en competencias regionales y en los torneos federales de AFA. Hoy nuestro presente nos encuentra compitiendo en el Torneo Federal A, con el mismo espíritu inquieto y progresista que tuvieron aquellos jóvenes que nos fundaron.

Orígenes y fundación

La idea de tener un club que llevara el nombre de la ciudad empezó a tomar forma en 1914, con un primer intento llamado “El Linqueño Football Club”. El proyecto se terminó de concretar el 6 de junio de 1915, cuando un grupo de jóvenes decidió fundar el Club Atlético El Linqueño.

Desde el inicio hubo una decisión muy clara: el club debía representar a la comunidad, no a ningún poder político de turno. Por eso se eligieron los colores celeste y blanco, colores patrios, que siguen siendo hasta hoy nuestra identidad en cada camiseta y bandera.

Si bien el fútbol fue el punto de partida, la idea nunca fue solo armar un equipo. Junto al deporte aparecieron las bibliotecas, el teatro, el ajedrez, las damas y distintas actividades sociales. A los pocos días de la fundación ya se alquilaban salones con aparatos de gimnasia, cancha de pelota y espacios para reunir a socios y vecinos. El Linqueño nació como un club deportivo y cultural a la vez.

Primeros pasos y vida social en el club

En aquellos primeros años la cancha fue cambiando de lugar, siempre empujada por el crecimiento de la institución. El primer campo de juego estuvo en los terrenos donde hoy funciona la Escuela Normal; después el club fue ganando presencia en el centro de la ciudad y en los espacios públicos.

La primera sede social funcionó en Avenida 25 de Mayo 73. Allí, además de reuniones y bailes, el club comenzó a sumar deportes y propuestas para la comunidad. En el parque municipal se instaló una cancha de tenis, y con el tiempo se fueron incorporando nuevas disciplinas.

En 1925, bajo la presidencia de Leonardo Costa, El Linqueño inauguró su sede de Avenida 9 de Julio 150. Ese edificio se convirtió en un verdadero punto de encuentro: había cancha de bochas, una biblioteca popular con más de seiscientos libros, mesas de ajedrez y damas y hasta tiro al blanco. También en esos años empezó a practicarse básquetbol, impulsado por la federación de Capital Federal, que veía en Lincoln un foco activo para el crecimiento de este deporte.

La casa propia y el arraigo en el barrio

Un paso clave en la historia del club se dio en 1928, cuando, otra vez con Leonardo Costa como presidente, se adquirieron los terrenos frente al Parque San Martín. Desde entonces y hasta hoy, ese sector de la ciudad es la casa del fútbol de El Linqueño.

Con el correr de los años se fueron levantando tribunas, mejorando las instalaciones y dándole forma al estadio que hoy lleva el nombre de Leonardo Costa. Ese escenario, con capacidad para unas 6.500 personas, es el lugar donde se vive cada domingo el ritual de la familia azul y blanca, con hinchas de todas las edades acompañando al primer equipo y a las divisiones formativas.

Protagonismo en el fútbol local

A nivel local, El Linqueño es el máximo campeón de la Liga Amateur de Deportes de Lincoln. A lo largo de las décadas conquistamos 38 títulos liguistas, desde las primeras vueltas olímpicas de la década del treinta y del cuarenta hasta las campañas más recientes, que nos encontraron otra vez en la cima del fútbol linqueño.

También marcamos presencia en otras competencias regionales, como la Liga Deportiva del Oeste o los torneos organizados por la Federación de Fútbol Bonaerense Pampeana, donde el club también logró consagraciones importantes. Cada campeonato habla de una misma idea: un equipo competitivo, con fuerte base local y un estilo que combina compromiso, juego colectivo y sentido de pertenencia.

Saltos al mapa federal

El trabajo en el plano local fue la base para animarse a desafíos mayores. Con el tiempo, El Linqueño se transformó en un protagonista habitual de los torneos organizados por el Consejo Federal de la AFA: Torneo del Interior, Torneo Argentino B, Torneo Regional Federal Amateur y hoy Torneo Federal A.

A lo largo de esos años, el club protagonizó campañas muy recordadas. Fue semifinalista del Torneo Argentino B 2003–2004, llegó a fases decisivas en la edición 2008–2009 y volvió a mostrar su peso en el Regional Federal Amateur 2019, cuando alcanzó las semifinales.

Los títulos nacionales también forman parte de nuestra historia reciente. En 2014, El Linqueño se consagró campeón del Torneo del Interior, logrando el ascenso al Torneo Federal B. Y el 5 de febrero de 2023 escribió una página inolvidable: el equipo ganó el Torneo Regional Federal Amateur 2022–2023, venciendo a San Martín de Mendoza en la final disputada en el Estadio Único de Villa Mercedes. Ese triunfo, con una multitud azul y blanca viajando para acompañar al equipo, nos dio el ascenso al Torneo Federal A.

Más que fútbol: un club múltiple

Aunque el fútbol es el corazón de la identidad azul y blanca, El Linqueño siempre se pensó como un club integral. A lo largo de su historia tuvo y tiene presencia fuerte en el básquet, donde también supo ser campeón provincial y obtener títulos en las asociaciones regionales, y fue sumando nuevas disciplinas para distintos gustos y edades.

Hoy el club cuenta con un gimnasio polideportivo donde se juega básquet masculino y femenino, un playón multideportivo para actividades al aire libre, un minigimnasio en pleno centro para gimnasia artística, cancha de hockey con césped sintético e iluminación LED, dos canchas reglamentarias de rugby con quincho multiespacio, el complejo “Carlos Petroni” con canchas auxiliares de fútbol iluminadas, cuatro canchas de tenis con vestuarios y salón de usos múltiples, además de la sede social en el corazón de Lincoln.

Cada uno de estos espacios refuerza la idea original de los fundadores: un club que no se limita a un solo deporte, sino que abraza la vida social, la formación, el encuentro y la convivencia.

Identidad, clásico y presente

El Linqueño comparte ciudad y rivalidad con Rivadavia, en un clásico que atraviesa generaciones y que es parte del folklore deportivo de Lincoln. Más allá de la competencia, ambos clubes ayudan a mantener vivo el interés por el deporte y a que la ciudad tenga presencia en los torneos federales.

Hoy, ya instalados en el Torneo Federal A y con una estructura deportiva cada vez más sólida, seguimos empujando el proyecto que empezó en 1915: representar a Lincoln en todo el país, formar deportistas, abrir las puertas del club a la comunidad y defender, en cada cancha, la camiseta azul y blanca que nos identifica desde el primer día.